El mercado de arte en España está perdiendo sus complejos. La tónica general de euforia que se está viviendo a nivel internacional está contagiando a nuestro país. En España, donde todavía existe cierto recelo a comprar arte contemporáneo, las casas de subastas internacionales como Christie’s o Sotheby’s están haciendo su agosto con el arte español, se abren nuevas galerías, surgen nuevas ferias y cada vez hay más coleccionistas. Pero, ¿qué pasa con los artistas españoles?, ¿cuál es su posicionamiento a nivel internacional?, ¿cuáles son los más cotizados y por qué?. A lo largo del artículo pretendo analizar desde un prisma económico la situación del mercado del arte español dentro del contexto internacional y el lugar que ocupan nuestros artistas fuera de nuestras fronteras.
Desde los años setenta existe un gran interés por parte de los economistas en analizar econométrica y matemáticamente el mercado del arte al igual que se hace con otros como el bursátil y el inmobiliario. En 1977 John Picard Stein escribió en Journal of Political Economics que el arte es un bien económico por su doble vertiente de objeto de consumo y de activo financiero “son bienes especulativos ya que la demanda determina la apreciación futura del precio y la apreciación futura del precio determina la demanda”. En 1991 otro economista, William Grampp (autor del libro Arte, inversión y mecenazgo) escribió “el arte puede ser considerado un bien capital si se espera que rinda utilidad con su posesión y disfrute”.
Considero estas dos reflexiones muy importantes ya que no sólo nos hablan del papel del arte como objeto que genera placer, reflexión, deleite, sino que en el momento que se le da un precio y se ofrece para su venta adquiere connotaciones de bien económico y por tanto su valor monetario puede sufrir oscilaciones en el tiempo. Es en este momento cuando hablamos de revalorización económica de artistas, de incremento o bajada de precios, de movimientos especulativos, de rentabilidad del arte, en definitiva podemos equiparar la inversión en arte a otros activos. Creo que a estas alturas muchos puristas del arte se estarán llevando las manos a la cabeza y no sería la primera vez que oyese un comentario despectivo a este respecto, pero señores, estamos analizando económicamente el mercado y no nos queda otra que hablar con propiedad y utilizar los métodos formales al uso, lo cual no quiere decir que los economistas del arte nos olvidemos de su carácter subjetivo y su capacidad de generar emociones no cuantificables.
Antes de seguir adelante con el estudio económico del mercado y los artistas, conviene explicar que a nivel mundial existen varios índices que analizan la evolución de los precios del arte a saber, Mei Moses Art Index (realizado por dos profesores de economía de la Universidad de New York), Artprice Global Index (creado por la prestigiosa web de información de mercado del arte Artprice), Art Market Research (en colaboración con Bloomberg, el conocido canal de información financiera), Art Sales Index , Artnet Index y Daily Telegraph Art Index, siendo los dos primeros los más utilizados y prestigiosos. Conviene señalar que la evolución de precios analizada en estos índices hace referencia al mercado secundario, es decir, al de subastas, pues es el único donde se hace público el precio de salida y el precio de remate o de venta. Como se podrán imaginar, la información es sesgada al no tenerse en cuenta los precios finales pagados en las galerías, ya que estos no suelen comunicarse al ser acuerdos privados. Esperamos que en un futuro próximo las galerías sean conscientes de la importancia de publicar esta información lo cual facilitaría que el mercado del arte fuese más transparente. Comenzaremos por analizar el panorama internacional para posteriormente incorporar la posición de España dentro del su contexto. A lo largo del año 2006 la tendencia alcista de los precios del arte se ha incrementado gracias a la aceleración de sus mercados principales. A nivel mundial el índice Artprice generó un incremento de un 25,4 %, justo un 5 % debajo de su nivel máximo histórico de 1990, años donde, fundamentalmente, coleccionistas japoneses compraban arte impresionista.
En Estados Unidos, en concreto, los precios son ahora un 32 % más elevado que el pico de 1990. La explicación hay que buscarla en el buen momento que se respira en el mercado internacional. Favorecido por el aumento de nuevos coleccionistas interesados en el arte, las ventas en subastas se han incrementado a 6,4 mil millones de dólares, lo cual supone un 52% más respecto al 2005. Esto lo he podido comprobar personalmente. Durante estos dos últimos años, en mis viajes a Estados Unidos para asesorar a coleccionistas, me he percatado que comprar arte no es tan fácil. Las barreras no son sólo las listas de espera sino compromisos para no vender en subasta e incluso donar en un plazo de unos años a museos.
Respecto a las ventas por países, EEUU sigue confirmando su posición hegemónica con el 46 % del volumen de negocio en el 2006 frente al 43% del año anterior. Nueva York se convierte en la ciudad del mercado del arte con ventas próximas a los 3 billones de dólares. Sotheby’s y Christie’s son los grandes responsables. En 2006 se han batido todos los records del mercado de arte moderno y contemporáneo. El retrato “Adele Boch Bauer II”, 1912 de Gustav Klimt alcanzó los 135.000.000 $ en Christie’s y la obra de Pablo Picasso“Dora Maar au chat”, 1941 se remató en 95.200.000 $ en Sotheby’s. En las subastas de mayo de este año, se ha vuelto a batir el record del mercado de arte contemporáneo con la obra de Mark Rothko “White Center (Yellow, Pink and Lavender on Rose)” de la colección de David Rockefeller vendida en Sotheby’s por 72,8 millones de dólares.
Si tenemos en cuenta el índice de precios Mei Moses Index, el crecimiento del mismo ha estado un 20% por encima del índice bursátil S&P500 de los últimos diez años. Como nota aclaratoria, el Mei Moses Index analiza las obras de arte que han salido al menos una vez en subasta desde 1875 hasta nuestros días, con lo cual la comparación con el S&P500, está más que justificada. El excelente funcionamiento del mercado del arte internacional hay que buscarlo en las variaciones en la oferta y la demanda. Los ricos son cada vez más ricos y se sienten más seguros con el arte como bien de inversión y, por otro lado, hay una escasez en el mercado de obras de artistas más demandados, los que han producido entre 1870 y 1950. Algunos inversionistas se aventuran, con artistas más jóvenes donde los precios medios por pieza se encuentran por debajo de los 50.000 €.
Respeto a las casas de subastas internacionales, el año pasado tuvieron un beneficio record de 3.300 millones de euros, según Artprice. En España el beneficio se incrementó un 32,8 por ciento respecto a la temporada 2003-2004 en la que las ganancias superaron los 23 millones de euros. A raíz de los resultados que están teniendo las casas de subastas en lo que va de año, las expectativas son que la tendencia alcista se siga incrementando para el cierre de este ejercicio.
Las ferias en nuestro país son una importante plataforma de difusión y de venta de arte, con ARCO a la cabeza, ferias como Foro Sur, DFOTO, LOOP se están consolidando a nivel internacional con una oferta especializada y alternativa a la madrileña. Y es que, si bien, no se hacen públicas las cifras, conocemos que ARCO ha incrementado sus ventas en un 13 % respecto al 2005 y un 15% respecto al 2006. Por otro lado, se ha incrementado la cifra de asistencia de profesionales a un 20%, favorecida por las dos jornadas y media que tenían en exclusiva para comprar.
Parece pues, que en nuestro país el arte atrae cada vez más a coleccionistas e inversores y no es una apreciación personal ya que el Banco de España ha constatado que el arte es la tercera opción inversora de los españoles, sólo superada por el mercado inmobiliario y bursátil. Según afirmaciones de Samuel Keller, director de la feria de Basilea, una de las más importantes del mundo “España es el más floreciente mercado del arte contemporáneo”. A la oferta de subastas y ferias hay que añadirle el incremento de la oferta museística y de colecciones particulares y es que en nuestro país, según la revista Artnews, se encuentran algunas de las 200 colecciones más importantes del mundo como la de Juan Abelló, Placido Arango, Jose Luis Varez o Alicia Koplowitz.
El potencial de beneficios económicos está presente pero no es suficiente querer coleccionar o invertir, hay que conocer el mercado muy bien. Los peligros forman parte de un mercado poco transparente que carece de control oficial y es, ciertamente complejo. Falsificaciones, sobreprecios, liquidez no inmediata, alto grado de especialización y conocimiento del mercado, entre otros, son problemas a los que se puede enfrentar un coleccionista que no acude de la mano de un buen asesor de arte. El asesoramiento de un buen especialista independiente, objetivo y que conozca bien el mercado nacional e internacional, puede ayudar a formar una colección minimizando los problemas del mercado. Thea Westreich en Estados Unidos o Philippe Segalot en Francia o Arte Global en España, de la cual soy socia, o son algunos ejemplos de consultoras de arte.
Si como acabamos de plantear, España tiene un lugar destacado dentro del mercado internacional del arte, ¿qué ocurre con nuestros artistas?. En año la Documenta 12, la cita quinquenal que marca las tendencias del arte contemporáneo celebrada en Kassel- Alemania, la representación de nuestro país se limita al cocinero Ferrán Adrià (1962) y a Ibon Aranberri (1969).
Discusiones y polémicas a parte, no deja de ser sintomático que el comisario de la muestra, Robert Buergel haya asegurado: “Los artistas tienen celos de Ferrán Adrià. Hoy día no hay nadie en España, de esa generación, que se pueda comparar con su nivel de inteligencia formal”. A Buergel le interesa particularmente la “educación” del espectador a través del arte, para suscitar en él las preguntas y respuestas que lo inciten a tomar parte activa en los conflictos de la sociedad actual ¿qué pasa pues con los artistas de la generación de los sesenta?, ¿realmente no hay ningún español que tenga proyección internacional y suficiente calidad?. Prefiero no entrar en polémicas de Ferrán Adrià si o no, lo que realmente me preocupa es que según Buergel no haya artistas españoles representativos. Si pensamos en eventos internacionales comisariados como la anterior Documenta, con una limitada representación española, como el programa de radio de Juan Muñoz, o los poco acertados proyectos estatales españoles como “The Real Royal Trip”, en el PS1-MOMA, Nueva York o “Big Sur. Neuw Spanisch Kunst. Arte nuevo Español”. Hamburger Bahnhof, Museum fur Gegenwart, Berlin; la presencia internacional española es escasa.
Encuentro que los artistas españoles tienen verdaderas dificultades para darse a conocer en el mercado internacional y realmente no creo que sea por falta de calidad. El hecho que algunos de estos artistas están representados por galerías extranjeras va a favorecer su presencia en los circuitos y ferias internacionales. Analizando los artistas españoles de la generación de los sesenta (“la de Ferrán Adrià”), me gustaría señalar algunos artistas que considero excepcionales y que, con ciertas dificultades, se están abriendo camino a nivel internacional. Pilar Albarracín (1968) representada por la galería portuguesa Filomena Soares y que ha expuesto en la Bienal de Venecia y de Moscú o en el Centre d’Art Contemporain de Ginebra; Jose Manuel Ballester (1960) representado por Galerie Pascal Vanhoeck en Francia y que ha expuesto, entre otros, en el Museo de Arte de Miami (MAM); Sergio Prego (1969) que el pasado mes de diciembre inauguraba una exposición individual en la galería Lehmann Maupin de Nueva York o Santiago Sierra (1966) representado por la Lisson Gallery de Londres, entre otras y con obra en colecciones importantes como la Tate Britain, Londres o Fundación Daros en Zurich;. Si analizamos estos cuatro artistas desde el punto de vista del mercado secundario internacional, vemos que su presencia es mínima o nula. José Manuel Ballester es el artista que tiene el mercado de subastas más consolidado. Desde hace cinco años sus piezas aparecen en subastas españolas y en el 2006 se vendió una pintura del año 89 en Christie’s, Madrid en 22.000 €. De Santiago Sierra se han subastado sólo dos obras, una instalación en la casa italiana Blindhouse Casa d’Aste que se remató en el precio de salida, 1.400 € y una fotografía en febrero del 2005 en Sotheby’s Londres que no se llegó a vender. Respecto a Sergio Prego y Pilar Albarracín no existen a día de hoy ninguna subasta documentada según informa Artprice.
Por otro lado, la prestigiosa web Artfacts publica un ranking de artistas basado en fórmulas estadísticas-econométricas donde se pondera a los artistas según su curriculum, proyectos futuros y remates en subastas. Observamos que el mejor situado sería Santiago Sierra en un puesto 317 frente al 2087 de Pilar Albarracín, 2360 de José Manuel Ballester y 2535 de Sergio Prego. Por el contrario, Artprice no publica ningún gráfico ni análisis de la evolución de precios al no tener información suficiente y no estar consolidado el mercado secundario de ninguno de los artistas. La presencia de nuestros artistas jóvenes a nivel internacional va a depender no sólo de su gran calidad artística sino, de la capacidad de contactos de sus galerías españolas en ferias de prestigio, con acuerdos de colaboración con galerías extranjeras, vendiendo su obra a colecciones importantes y por su capacidad de promocionar a sus artistas entre comisarios, críticos, directores de museos internacionales.
Año tras año aumenta la cotización de los artistas consagrados españoles, si bien es cierto que su presencia se limita a unos pocos nombres. Recientemente Kart Schweiz, responsable de Art Banking de UBS, publicaba un listado de los artistas españoles de mayor proyección internacional según los remates de subastas destacando: Miquel Barceló, Antonio López, Antoni Tàpies, Antonio Saura, Eduardo Chillida, Manuel Millares, Manolo Valdés, Eduardo Arroyo, Luis Gordillo, Cristina Iglesias, Jaume Plensa, Jose María Sicilia, Susana Solano y Juan Uslé. A este listado habría que añadirle, en mi opinión, Juan Muñoz, Perejaume, Rafael Canogar, Jose Manuel Broto y Luis Feito.
Los precios rematados más altos en subastas siguen estando encabezados por el artista mallorquín Miquel Barceló (1957). Inaugurado el mural cerámico para la capilla del Santísimo de la catedral de Palma de Mallorca y la exposición en la galería Yvon Lambert de Paris, actualmente se haya inmerso en la intervención de la Sala XX del Palacio de Naciones Unidas en Ginebra. Según el índice de precios de Artprice, si en 1997 hubiésemos invertido 100 euros en el artista, en febrero del 2007 tendrían un valor medio de 520 euros. Cabe destacar la pintura que se subastó en Christie’s en Madrid el pasado mes de octubre titulada “Bibliotheque avec Poe” cuyo precio de salida eran 220.000 euros y se remató en 1.100.000 euros sin incluir la comisión de la casa o la pintura “Paisaje pour aveugles sur fond jaune” vendido en Christie’s Londres en 455.070 euros el pasado mes de febrero. La presencia de este artista en las ferias internacionales como Basel o Basel Miami suele ser habitual bien a través de las galerías que lo representan como Bruno Bischofberger o Yvon Lambert bien con galerías que obtienen sus obras del mercado secundario.
Juan Muñoz (1953-2001) es uno de nuestros artistas más internacional. Con exposiciones individuales en la Tate Modern de Londres, Museo de Grenoble y Contemporary Art Museum Houston, actualmente puede verse su obra en el MOMA de Nueva York en la interesante exposición colectiva “Comic Abstraction”. El artista madrileño está representado por la prestigiosa galerista Marian Goodman, y por Bernier & Eliades Gallery, Atenas. Respecto a las subastas, las acaecidas en Nueva York tanto en Sotheby’s como Phillips de Pury, los precios de remate de sus instalaciones han duplicado los de salida como es el caso de “Several Figures”, 1999 pieza por la que se ha pagado 320.000 $ o “Standing arab with Fez”, 1998 cuyo precio final ha sido 460.000 $. Según el ranking de Artfacts Juan Muñoz estaría en el puesto 183 frente al 541 de Barceló, principalmente por el gran número de exposiciones internacionales que ha participado.
La artista donostiarra Cristina Iglesias (1956), que inauguró este año su intervención escultórica en la ampliación de Moneo del Museo de El Prado y en el atrio del Museo de Bellas Artes de Amberes. Ambas piezas resuelven de manera muy diferente dos campos de visualización del espacio donde la idea de tiempo y movimiento están presentes. Representada por la galerista Mariam Goodman, su mercado secundario no se encuentra tan consolidado como en el caso de los anteriores artistas. El año pasado en la subasta de Christie’s, Madrid, la escultura “Sin titulo”, 1986, se remató en 35.000 € siendo su precio salida 15.000 € o el “Díptico XXII” de seda sobre cobre, 2005 vendido en Sotheby’s Londres en 38.500 €, multiplicando por más de 5 su valor de salida.Jaume Plensa (1955), al igual que Cristina Iglesias, tiene intervenciones escultóricas en ciudades importantes, como es el caso de Chicago, donde podemos apreciar su “ Crown Fountain” en el Millenium Park. Su presencia en ferias internacionales de prestigio como Basel o Basel Miami suele ser habitual al estar representado por galerías como Richard Gray, Chicago; Lelong, Paris; Albion, Londres o Galerie Adriana Schmidt, Stuttgart. Ha obtenido recientemente el premio Honorary Doctorate of the School of Art Institute of Chicago. Su obra forma parte de colecciones prestigiosas como colecciones Kemper Museum of Contemporary Art, Kansas City; AustriaKünstlerhay Palais Thurn & Taxis, Bregenz. Según el ranking de Artfacts, el artista estaría en un puesto 423 frente al 858 de Cristina Iglesias. Sus esculturas están muy valoradas en el mercado secundario, sobre todo en Francia, donde en diciembre del 2005, en Artcurial, por “Dona de Vent III” se llegó a pagar 40.000 €, siendo su precio de salida 18.000 € o la pieza “Why” siendo su precio de remate de 36.000 €
Juan Uslé (1954) trabaja con las prestigiosas galerías internacionales Tomás Schulte, Berlin y Cheim & Read, New York. Su obra forma parte de colecciones institucionales como la Tate de Londres; MUDAM- Musée d’Art Moderne Grand-Duc Jean, Luxemburgo, entre otros. Ha expuesto en Museum Morsbroich, Leverkusen; La Biennale diVenezia, Venecia, Irish Museum of Modern Art- IMMA, Dublín. Respecto a su mercado secundario, destacan los remates obtenidos en la última subasta de mayo de Phillips de Pury & Company en Nueva York donde por el óleo “Mayas Dream” de 55 x 40 cm. se pagó 28.000 $, más de tres veces su precio de salida, lo mismo que ocurrió en la misma subasta con la pieza “Crossing Tentaciones”.
Según Artprice, si en 1997 hubiésemos invertido 100 € en obra de José María Sicilia (1954) en febrero del 2007, tendríamos un valor medio de 301 €. El artista madrileño está muy valorado a nivel internacional, muestra de ello es el remate que obtuvo su pieza “Fleur blanc”, 1987, de 300 x 300 cm. en Christie’s Nueva York cuyo remate fue 130.000 $ frente al precio de salida de 30.000 $. Sin embargo, el ranking de Artfacts nos lo sitúa en un puesto 924 frente al 475 de Uslé. Sicilia está representado por la galería Chantal Crousel, Paris;Galerie Stefan Röpke, Colonia, entre otras. Manolo Valdés (1942), antiguo componente del Equipo Crónica y actualmente representado por la galería Malborough, es uno de los artistas españoles vivos con mayor demanda en el mercado. En la pasada edición de Basel Miami, nada más inaugurarse la feria se vendió tanto la escultura como las dos arpilleras que tenían en el stand, lo mismo que ocurrió en Shanghai Contemporary. Respecto al mercado internacional de subastas, es un artista que más bate records, como por ejemplo con la pieza “Vivianne I”, que duplicó su precio de salida rematándose en 175.000 euros o la pieza “Las tres gracias” que en octubre del 2006 se vendía en Christie’s, Madrid por en 160.000 €, 40.000 € por encima de su precio de salida.
A modo de conclusión, el mercado de arte contemporáneo español se encuentra en uno de sus mejores momentos avalado por la calidad y resultados económicos de sus agentes, sin embargo, la presencia internacional de nuestros artistas sigue siendo escasa y con poca repercusión. Convendría que nuestros galeristas, críticos, comisarios, directores de museo y otros agentes tomaran consciencia de la situación para dar el impulso necesario a nuestros artistas, que en muchos casos, son de gran calidad.
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